Los Últimos de Filipinas y el asedio de Baler (30 de junio de 1898 – 2 de junio de 1899) significan la defensa de la última posición española en aquellas islas. Durante casi un año,  54 soldados españoles  resistieron el ataque  de 400 soldados tagalos desde el interior de una pequeña iglesia.

Finalmente, después de 337 días, el teniente Saturnino Martín Cerezo y sus compañeros, salieron de la iglesia. Harapientos con los fusiles enmohecidos, sin municiones, salieron con honor de la iglesia que les había protegido durante casi un año,  desfilando y recibiendo los honores de las tropas zagalas.

La crisis del 98.

Estos hechos fueron encuadrados en la llamada Crisis del 98. Finalmente, se diluía España como potencia mundial. El sitio de Baler fue una gesta, que apagaba definitivamente un Imperio de 400 años en América. Fue un grandioso y dramático colofón a nuestro triste y decadente siglo XIX.

Audio 006, Los Últimos de Filipinas:

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