Catalina de Aragón (Alcalá de Henares, 1485 – Kimbolton, Inglaterra, 1536). Hija de Fernando II de Aragón y de Isabel I de Castilla, contrajo matrimonio en 1501 con Arturo, primogénito de Enrique VII de Inglaterra. El enlace formaba parte de la política de alianzas diseñada por sus padres para aislar diplomáticamente a Francia. Arturo murió al año siguiente, y los intereses de Estado llevaron a negociar el matrimonio de Catalina con el nuevo heredero y hermano del difunto, el príncipe Enrique de Gales. La boda se pospuso hasta que el príncipe Enrique se convirtió en Enrique VIII (1509). Sería reina de Inglaterra.

Reina de Inglaterra.

De la unión con Enrique VIII nacieron seis hijos, aunque de todos ellos sólo sobrevivió María Tudor, futura reina de Inglaterra. Enrique VIII, preocupado por la necesidad de tener un sucesor varón, y a un tiempo enamorado de Ana Bolena, solicitó el divorcio a las autoridades eclesiásticas. La reina defendió la validez del enlace por el hecho de que su matrimonio con Arturo no había sido consumado.  En plena efervescencia protestante, la cuestión se convirtió en una viva polémica sobre la primacía papal. El papa Clemente se pronunció contra la pretensión del monarca, y le ordenó acudir a la Santa Sede. Enrique VIII rehusó presentarse, negando la autoridad del papa. Por último, Enrique rompió definitivamente con Catalina (1531) y se casó con Ana Bolena, ya embarazada de la futura reina Isabel I. Catalina fue confinada en el castillo de Kimbolton, pero nunca renunció al título de reina.

Audio 030, Catalina de Aragón:

Catalina de Aragón